Foto protesta cambio climático

Cambio climático: ¿qué puedes hacer para frenarlo?

El cambio climático ya es un echo a día de hoy, numerosos estudios demuestran que es inevitable y solo está en nuestras manos intentar que tenga el menor impacto posible.

Muchos de nosotros vemos el cambio climático como una cosa lejana y que no nos afecta, que no va con nosotros. Pero el calentamiento global puede tener consecuencias devastadoras en nuestro día a día.

Si no hacemos nada vamos ir viendo año tras año como el nivel del mar aumenta, los fenómenos meteorológicos cada vez son más extremos y más largos, deforestaciones masivas, extinción de animales, océanos más ácidos, falta de alimentos y agua potable, migraciones masivas de personas…

Entonces, ¿qué puedes hacer para ayudar a frenar el cambio climático?

1. Reduce emisiones

Una manera de contribuir a reducir el efecto del calentamiento global, es la reducción de emisiones de CO2. Utiliza siempre que puedas el transporte público en vez del coche particular (también tu próximo coche puede ser eléctrico). O quizás sea el momento de ir andando a sitios que hasta ahora no lo hacías o comprarse una bicicleta, contribuyes al medio ambiente y haces ejercicio!

No hace falta ser radical y dejar de utilizar el coche, empieza a utilizar el transporte público, la bicicleta o el patinete eléctrico para ir a trabajar, a la compra o simplemente quedar con los amigos! ¿Qué no es posible hacer esto?, puede ser, entonces quizás puedas disminuir la velocidad en que conduces. A mayor velocidad, más emisión de CO2.

2. Ahorra energía

Tenemos infinidad de electrodomésticos en nuestras casas funcionando prácticamente las 24h del día, cosa que hace que tengamos un gasto energético elevado aún no utilizando los aparatos.

Podemos reducir este consumo energético adquiriendo productos de bajo consumo la próxima vez que compremos uno. Es tan simple como mirar las etiquetas que vienen del fabricante, allí hay toda la información.

Otra manera, es revisar los aparatos que tenemos en casa y no dejarlos en el modo «Stand by» (luz roja). También no utilizar calefacciones o aires acondicionados como norma general y solo utilizar en los casos que realmente son necesarios o no poner el lavaplatos cada vez que tenemos algo sucio, se puede lavar a mano o encenderlo cuando este lleno.

Finalmente, y quizás el más radical, planteare si realmente necesitas todos los electrodomésticos que tienes actualmente en casa, quizás una única tele es suficiente…

3. Práctica las 3 «R»

Vivimos en una sociedad donde de pequeños nos enseñan a consumir, este consumo nos dicen que es bueno para que el sistema económico funcione y que además, como más posesiones tengamos más felices seremos y más habremos triunfado en la vida. ¿Pero realmente esto es cierto?

Actualmente los recursos que disponemos en la Tierra son limitados y el ritmo en que los consumimos lo hace insostenible. Es por eso, que una buena manera de aportar nuestro grano de arena es aplicar las 3 «R» que te comento a continuación.

Reduce: quizás puedas empezar comprando menos ropa, en vez de comprar camisetas cada mes, comprar ropa de más calidad y menos cantidad. Además, actualmente empiezan a surgir marcas de ropa que son responsables con el medio ambiente.

Plantéate antes de cada compra si realmente necesitas ese producto, por ejemplo, es necesario cambiarte ya el móvil o todavía funciona correctamente? Lo mismo con televisiones, tablets etc.

Reutiliza: en vez de cambiar un producto y tirarlo definitivamente a la basura, quizás se pueda arreglar y dar una segunda oportunidad. Puede que a ti personalmente, por el motivo que sea, ya no te sirva este producto. Bien, podrías venderlo de segunda mano, dar o intercambiar para que otra persona lo pueda utilizar y darle una vida útil más larga.

Por el otro lado, también puedes adquirir productos de segunda mano, como ropa y electrónica. Muchas veces están en buen estado a precios más económicos. Sale ganando tu bolsillo y el medio ambiente!

Recicla: podemos contribuir al cambio climático reciclando nuestros residuos de manera correcta, al principio quizás te tomará un poco más de tiempo en separar y saber en que contenedor corresponde cada residuo, pero con el paso del tiempo se va convertir en una práctica habitual.

4. Dieta baja en carbono

Respecto a este tema, tampoco hace falta que cambies radicalmente tu dieta y te vuelvas vegetariano o vegano de la noche a la mañana, aunque siempre es una opción. Puedes ir introduciendo cambios en tu menú poco a poco, te comento algunos ejemplos a continuación.

Reduce el consumo de carne y aumenta el consumo de verduras y hortalizas. Actualmente la industria ganadera es uno de los sectores que más recursos explota y mas impacto tiene en el medio ambiente.

Consume productos de proximidad y temporada para evitar importaciones que implican transporte de los productos y consume los de temporada para evitar técnicas de producción menos sostenibles.

Incluye productos Bio en tu alimentación, son más sanos y además suelen utilizar técnicas de producción libres de pesticidas y otros químicos. Procura evitar también productos procesados.

Evita embalajes de plástico y otros que son perjudiciales para el medio ambiente, quizás puedas ir a comprar a tu mercado más cercano en vez de grandes superficies o utilizar tus propias bolsas.

«Hay suficiente para las necesidades del hombre, pero no para su avaricia»

Mahatma Gandhi

Muchas veces nos creemos el centro del universo y pensamos que este planeta nos corresponde a nosotros y podemos hacer lo que queramos con sus recursos. Pero me gustaría recordarte que hubo vida en la Tierra antes que los seres humanos y muy probablemente la vida continuará cuando nosotros no estemos. Todo depende de nosotros mismos y si estamos dispuestos a cuidarlo de manera responsable.

Puedes hacer pequeñas cosas que impliquen grandes cambios en el mundo!


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